Me llamó el otro día una madre preocupadísima para hacer una consulta al Tarot acerca de su hija. Resulta que se había vuelto a pelear con su novio, con el que tiene un hijo en común, y estaba con su padre en casa haciendo las maletas porque lo dejaban y se iba a casa de sus padres con el niño. No era ni mucho menos la primera pelea que tenía la pareja, pero por lo visto nunca suelen ir tan lejos y, como mucho, tras quedarse su hija a pasar la noche en casa, volvía y se reconciliaban al día siguiente.
La consulta que quería hacer esta madre al tarot era si iba a ser una pelea como todas las que habían tenido hasta la fecha y si, de ser así, valía la pena que siguieran juntos o si acabarían dejándolo con el tiempo.
Es normal en algunas parejas que hayan riñas continuas. Tiene que ver con el mito de que los polos opuestos se atraen y en que en una pareja que difiere tanto, en el punto de vista de la pasión y el amor, surge mayor química entre los dos por lo que el número de riñas es proporcional a la necesidad del uno para con el otro…

Pero volviendo al tema, hice una tirada de cartas y, efectivamente, los arcanos confirmaban que, aunque esta vez tardaría más bien un par de días, su hija volvería a casa y se reconciliarían. Lo positivo es que tras esta riña, algo más complicada que todas las anteriores, harán un estudio de introspección de cara a la pareja y dejarán ciertas cosas claras por lo que tal vez las peleas disminuyan algo, pero lo que está claro es que esta pareja estará riñendo siempre.
En cuanto a si es lo mejor, que sigan juntos, y dejando a un lado el hecho de que tienen un hijo, la respuesta es que sí. Ellos se quieren y tienen una larga vida juntos. No será fácil y habrá bastantes riñas, pero en el fondo es su manera de estimularse y de vencer esa monotonía. De todas maneras sí que notarán que las riñas se van suavizando tanto en temperatura como en cantidad, pero no han de preocuparse porque nunca pasará a mayores.
Y efectivamente, la madre me volvió a llamar un par de dias después para comentarme que ya había pasado, que ya estaban juntos y otra vez de buenas, pero que no podía dejar de preocuparse por ellos y, en mucha mayor medida, en su nieto, que al fin y al cabo era el que recibía todo ese temperamento al ser testigo de tantas peleas y de situaciones como esta. De nuevo intenté tranquilizarla pues las cartas ya anuncian que esto no es más que una etapa ya que ellos son jóvenes, los dos tienen mucho carácter, y en cierta manera aún les toca madurar un poco… pero puede estar tranquila porque el niño crecerá sano, fuerte y sin preocupaciones ni secuelas por las riñas de sus padres…
Les deseo todo lo mejor.
Besos,
Alba Ponce.






